Consejos para proteger tu correo electrónico corporativo

El correo electrónico puede ser la puerta de entrada para muchos ataques cibernéticos, tanto a nivel personal, como en las empresas. Es y seguirá siendo una de las herramientas más importantes entre trabajadores, directivos y clientes, donde se guarda mucha información que puede ser útil para los ciberdelincuentes. Además, la tendencia ‘bring your own device’ tiende a que la actividad en torno al correo personal y profesional se unifique en un único dispositivo, aumentando los riesgos.

Para cuidar esta información, un reconocido fabricante de antivirus, da una serie de consejos cuyo objetivo final es que no seamos una víctima más de este tipo de problemas:
1.- Lo primero que deberías hacer como propietario de una compañía es formar a tus empleados en cuestiones de seguridad informática, para que eviten conductas de riesgo al utilizar su email corporativo.
2.- Como trabajador, para reducir riesgos, elimina los emails más antiguos. Acumulas cientos (y hasta miles) de correos electrónicos cuando crees que esa información es realmente importante. Si realmente consideras que esa información es relevante puedes volcarla en un disco duro externo, o en una base de datos con gran capacidad, y después borrarla del email.
3.- Cifra tu correo electrónico. Una de las principales funciones del email corporativo es que la empresa pueda controlar la información confidencial sobre la misma, que no circule a través de cuentas personales. La mejor forma de no perder el control sobre ella, y de que otros no puedan entrar en contacto con la misma, es cifrar el correo.
4.- Cuando tengas que crear una contraseña, asegúrate de que sea muy compleja, que nadie pueda adivinarla, pero teniendo en cuenta que es una clave que utilizarás muy a menudo y debes ser capaz de recordarla con facilidad.
5.- También deberás tener cuidado al iniciar sesión en el correo electrónico corporativo desde ordenadores públicos de bibliotecas, centros de acceso a Internet o cafeterías. Debes asegurarte de haber finalizado la sesión antes de abandonar el ordenador, e incluso entonces puedes dejar un rastro demasiado obvio para los cibercriminales: casi mejor que solo uses el correo corporativo conectado a redes de confianza.
6.- No des tu dirección de correo electrónico a todo el mundo, ni la dejes a la vista en páginas públicas en la red, puesto que los estafadores tienen siempre los ojos bien abiertos en su búsqueda de nuevas víctimas.
7.- Ten cuidado con los correos electrónicos engañosos que te hacen creer que debes restablecer tu contraseña para obtener mayor seguridad. Casi seguro será un fraude diseñado para robar tu clave y acceder a tu email. Si realmente necesitas cambiar tu contraseña, dirígete al sitio web de tu proveedor de correo electrónico y realiza allí la modificación, pero no hagas clic en el enlace que te envíen por correo.
8.- Al hilo de lo anterior: no abras emails que provengan de destinatarios desconocidos.
9.- No olvides utilizar el correo electrónico solo como herramienta de trabajo, no te comuniques con él con amigos ni con familiares. Esta será una buena forma de evitar que tu email entre en contacto con quien no debe.
10.- Por último, pero no por ello menos importante, es proteger el correo del malware y de otros contenidos peligrosos.